Quiero ser tu hada madrina

Me encantaría que me dejaras ser tu hada madrina. Eso implica que tú serías mi Cenicienta, pero no te preocupes, el cuento ha cambiado mucho.

En esta nueva versión del clásico de los hermanos Grimm, Cenicienta no es una huérfana que vive con sus malvadas madrastras y hermanastras.

Tampoco es rescatada por un príncipe azul, y no pierde ningún zapato en su huida.

Cenicienta trabaja en una oficina de 9 a 6 de la tarde. Antes de eso, ha llevado a los niños al colegio y ha dejado la casa limpia y arreglada.

Es una mujer que realiza un trabajo muy valioso, aunque en muchas ocasiones no se lo reconocen ni su jefe ni sus compañeros. No siempre se siente realizada profesionalmente, y le gustaría comenzar un nuevo camino.

Esta nueva Cenicienta no se mira mucho en el espejo, porque tiene complejos. No le gusta mucho su cuerpo, y se tiñe el pelo en casa.

Cuando abre el armario, duda durante un buen rato sobre qué prendas elegir. No porque tenga mucha ropa, si no porque no sabe cómo combinar la que tiene, y siente que siempre va vestida igual.

Sus zapatos no son precisamente de cristal, y los tiene desgastados de correr detrás de los niños.

Tú, mi Cenicienta, necesitas un Hada Madrina. ¿Recuerdas el Bibidi Babidi Bu de la película de Disney?

Eso es justamente lo que quiero decirte a ti. En este caso, no nos harán falta ratones, pero sí usaremos mi varita mágica.

Con ella, conseguiré que vuelvas a confiar en ti misma. Vas a volver a quererte, a mirarte en el espejo y decir: me siento bien, me gusta lo que veo.

Verás tu ropa y dirás: “es justo lo que siempre he querido llevar, esta ropa expresa exactamente quién soy yo en realidad”.

Lo mejor de mi truco de magia es que no te dará como premio a un príncipe, si no tu dignidad. No te desharás de una madrastra que te hacía sufrir, si no de un pasado lleno de inseguridades.

Y, como bonus final, a las 12 de la noche no volverás a ser la mujer acomplejada que eras.

Este no es un favorcito de una noche. No voy a hacerte un rápido cambio de look que luego no sabrás reproducir en casa.

Como tu auténtica hada madrina, conseguiré que tu cambio sea permanente, y no sólo por fuera, también por dentro.

¡Y lo feliz que me hace ser hada madrina! ¡Cómo me gusta ver la sonrisa de mi Cenicienta del siglo XXI!

Y a ti, ¿te gustaría formar parte de mi cuento?

Una guía que cambiará tu forma de ver la ropa que tienes en el armario

¿Estás aburrida de verte siempre igual frente al espejo? ¿Necesitas un cambio radical en tu estilo? ¿Te gustaría aumentar tu confianza en ti misma con unas pautas muy sencillas?

Cambiar los hábitos que realizas en tu día a día para elegir tus prendas te aportará la confianza, la seguridad y la fuerza que necesitas para conseguir tus objetivos personales y profesionales.

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