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Sé cuánto te preocupa salir bien en las fotos. Sé lo difícil que es para ti encontrar la postura adecuada, que tu sonrisa sea natural, que no se te marquen esas partes de tu cuerpo que no te gustan tanto…

Reconocerte en tus fotografías no te resulta sencillo, y por eso he querido ayudarte. Una vez al mes va a venir al blog la fotógrafa Rebeca López Noval. Ella está especializada en familias, pero sobre todo es experta en retratar a la mujer de forma natural, sacando lo mejor de cada una, trabajando su autoestima y confianza.

Es por eso que hemos pensado en colaborar en nuestros blogs, para ofrecerte consejos sobre el tema que te preocupa: tu autoimagen.

Aquí te presento el post de hoy, ¡que lo disfrutes!

 

 

Hace un tiempo me dio por experimentar con algo que acabó por formar parte de mi vida y la forma de expresarme, conocerme y sanarme.

Estaba yo comenzando con esto de la fotografía, tenía un niño de año y medio y, aunque las hormonas ya se habían asentado, lo cierto es que mi mundo interior se había vuelto patas arriba y no conseguí volver a la normalidad.

En este inicio en la fotografía, y tras ver el trabajo que realizaban otras personas en redes sociales, se me ocurrió probar con el autorretrato. Me daba muchísimo miedo, vergüenza y un sin fin de emociones que no me apetecía tener. Quería ver qué pasaba al ponerme delante de la cámara y, claro, lo primero que me pasó es que me sentía vanidosa, como si aquello fuese un pecado. Mostrarme a mí misma, ¡qué descaro!

Pero conseguí luchar contra esa maraña de emociones que me bloqueaban: me puse frente al objetivo y ¿sabes qué? No fue para tanto. Fue para más. Para más y mejor.

 

Reconocerte, reconectarte, redisfrutarte

 

Y es que el autorretrato tiene algo especial. Algo que engancha. Así que si estás leyendo esto ahora y estás pensando en coger la cámara, piénsalo dos veces, puede que nunca logres soltarlo.

Y es que verse en fotos es intrigante, ¿no te parece? El verse en una imagen que otra persona capta de ti misma es cuanto menos curioso. Y si la otra persona sabe un poco de foto y te mira con cariño, es un viaje de lo más apasionante. Te ves reflejada a través de la mirada de esa persona, y te da por pensar: ¿así que así es como me ves tú?

Cuando nos autorretratamos jugamos a dos bandas. Nos vemos a nosotras mismas y nos capturamos para la eternidad. Es tremendo, dicho así. Pero es la realidad. Y si hacemos este viaje tenemos que estar dispuestas a vernos en los dos roles: observadora y observada.

Una foto hecha por ti misma de ti misma, es un documento brutal para saber cómo te ves, cuánto te quieres y cuánto te conoces.

 

Conecta más allá del selfie

 

Ya sabemos que hacerse fotos a una misma en estos tiempos, no es nada novedoso. Muchas lo hacemos con la cámara delantera del teléfono. Y lo colgamos en redes, y lo compartimos por doquier. Pero esas fotos están lejos del autorretrato, al menos del que yo entiendo como autorretrato.

Para que me comprendas mejor vamos a poner un ejemplo.

Imagina que estás a punto de salir de casa, y te miras en el espejo para comprobar cómo estás, si tienes bien colocada la ropa, el pelo, etc. Eso sería un selfie.

Ahora imagina cuando te metes al baño, te quitas la ropa para ducharte, te miras al espejo y te pierdes en ese reflejo. Eso es un autorretrato.

Con el añadido de que la foto queda ahí, puedes volver a ella una y otra vez y pasearte en la imagen y redescubrir cosas nuevas sobre ti misma que no sabías, que no podías ver.

Verte más y mejor

Creo que el autorretrato es sanador. Duele, porque es verdadero y la verdad, ya se sabe, a veces escuece. Pero es una herramienta poderosa para conocerte y recuperar a la mujer que eres.

Así que, como Sara me ha dejado su casa para escribir, voy a aprovechar y si te apetece, veremos juntas cómo hacernos mejores fotos, hablaremos de todo lo que supone el autorretrato, y por qué no, de hacernos buenos selfies.

Una vez al mes estaré por aquí contándote mis reflexiones, mis trucos y todo aquello que vaya surgiendo.

Pero también me encantaría leerte y saber de ti. Para ello puedes compartir tus autorretratos o selfies en Instagram con el hashtag  #Ilovemetoo y etiquetándome para que pueda verte @rebecalopeznoval. Y deja en comentarios tus dudas, intrigas y dolores de barriga sobre esta disciplina fotográfica para que pueda ir ayudándote.

 

¡Nos vemos!