Uso muy a menudo una expresión con mis clientas: ¡qué largo debe ser el invierno así!

Se lo digo cuando me confiesan que desde octubre hasta mayo no salen del gris, negro, marrón… en sus diferentes variedades.

Esto nos pasa por varias razones:

  • En invierno todo nos da pereza: tenemos menos ganas de arreglarnos, llevamos varias capas y a veces no nos quitamos el abrigo así que… ¿para qué vamos a molestarnos en buscar otros que nos animen más?
  • Nos da miedo experimentar: uy uy uy, ¿eso de salir de la zona de confort es muy difícil verdad? Si con el color rojo te sientes tan cómoda, ¿para qué vas a probar con el amarillo? Así, vas a las tiendas y no te arriesgas, coges el color que sabes que te sienta bien y sales corriendo con él sin fijarte en otras prendas maravillosas que se quedan allí colgadas.

  • No sabes qué colores te sientan bien: tienes alguna idea, con unos te ves muy bien y con otros no tanto, pero no acabas de saber por qué o cómo puedes averiguarlo.

Los colores tienen mucho que ver con cómo nos sentimos cada día.

Haz un experimento y observa cómo son tus elecciones de colores por ejemplo los días que te sientes más desanimada. Fíjate sin embargo en cuáles eliges cuando estás muy contenta y vital. Estoy segura de que son diferentes, cómo diferentes son también tus sensaciones.

Los colores tienen el poder de cambiar un día gris por otro colorido, nunca mejor dicho. Si te dejas llevar por tus sensaciones tristes, es posible que no salgas de los negros y grises. En cambio, si eres capaz de sobreponerte a ese sentimiento, y eliges otros colores más vibrantes, notarás cómo te activas, cómo te alegras, cómo sonríes y te sobrepones a las adversidades de un día gris.

Déjate llevar por el poder del color, utilízalo, hazlo tu aliado. No dejes pasar tus días únicamente en negro, gris, azul o marrón, prueba, experimenta, descubre.

¿Qué sientes con los diferentes colores que vas probando? Apunta en un cuaderno esas sensaciones que vas experimentando, y apunta también para qué ocasiones puedes utilizar unos colores u otros, según lo que necesites cada día.

Además, elegir los colores adecuados harán que tu mirada esté más brillante, tu piel más luminosa y hasta se atenuarán esas pequeñas arrugas o manchitas que todas tenemos.

¿Qué me dices? ¿Te animas a usar los colores para sentirte mejor en tu día a día?

 

Un abrazo,

 

Sara