Cómo cuidar tu imagen en momentos de estrés

Cómo cuidar tu imagen en momentos de estrés

¿Quién no ha estado estresada alguna vez? No me diréis que en esta época del año no estáis ya un poco cansadas después de todo el año trabajando duro…

¿Notas que cuando estás más estresada te cuidas menos?

Quiero decirte que no te abandones en esos momentos, que intentes no decaer y dejarte llevar por el estrés, y por eso, te voy a dejar unos trucos para que cuides tu imagen en esos días en los que lo último que te apetece es abrir el armario y pensar en un modelito.

  • Cuida tu piel: en la cara se nos ve enseguida si nos encontramos bien o mal, si no hemos dormido bien… por eso es importante que, por mucha prisa que tengas, te tomes la molestia de ponerte tu BB Cream por la mañana, y por la noche, realices tu rutina de limpieza de piel, y no te olvides de la crema nutritiva.
  • Elije colores que te animen: no te puedo decir un color en concreto, porque con cada persona funcionará de una manera.  Pero estoy segura de que tú ya has identificado esos colores de tu armario que te hacen sentir mejor. Este es el mejor momento para llevarlos, ya sabes que los colores pueden hacer cambiar tu estado de ánimo.

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  • Escoge looks fáciles: efectivamente, los momentos de estrés no serán los mejores para ponerte a buscar conjuntos muy complicados, así que simplifica tus elecciones. Un pantalón vaquero y una camisa pueden funcionar perfectamente si están bien combinados.
  • Busca la comodidad: sea cual sea el motivo de tu estrés, estará asociado a situaciones tensas, por lo que tu ropa no debe ser un motivo más para ponerte nerviosa. Opta por la comodidad pero, ojo, con esto no quiero decir que te pongas el chandal y las zapatillas, si no que pienses en aquellas prendas que sabes que no te aprietan, esos zapatos que no te hacen daño y que te hacen sentir bien.

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  • Haz un esfuerzo cada mañana por cuidarte: porque sí, estás estresada, pero eso no significa que tengas que olvidarte de ti y sacrificar esos momentos de cuidarte y tomarte un tiempo para ti. Pase lo que pase, resérvate tu ratito del día para pintarte los labios, ponerte esa prenda que te hace sentir poderosa o darte crema hidratante en el cuerpo. Cualquier cosa que te guste y te haga sentir bien servirá.

Por último, sólo me queda decirte… ¡ánimo! Lo mejor del estrés es que se pasa, y si es en la playa o en la montaña, se pasa antes y mejor.

¡Un último esfuerzo! Las vacaciones están a la vuelta de la esquina y pronto lo verás todo de otro color.

¡Un fuerte abrazo!

Sara

Qué ropa llevarte al hospital el día del parto

Qué ropa llevarte al hospital el día del parto

La canastilla del bebé seguro que ya la tienes preparada, pero no te olvides de ti. Toma nota de qué ropa llevarte al hospital el día del parto para estar lista.

En ocasiones, nos ponemos de parto sin esperarlo, se adelanta la llegada del bebé y no te da tiempo más que de coger lo justo para el bebé y salir corriendo en taxi (a mí me pasó jajaja).

En estos casos, te irás al hospital con lo puesto, y desde luego, lo último que tienes que pensar es en la ropa.

Pero si tu caso es una cesárea programada, o un parto más lento en el que te da tiempo a pensar y prepararte una bolsa, estos son mis consejos:

  • Entrarás y saldrás de ese hospital con un cuerpo muy parecido. Sí, vas a dejar allí ya muchos kilos, pero lo normal será que tengas que llevar los pantalones y vestidos premamá todavía un tiempo más. Así que no pienses en llevarte ropa de antes de tu embarazo, ese cambio tan radical sucede en muy muy pocas ocasiones.
  • Comodidad es la palabra clave. Olvídate de intentar ser la mamá más glamurosa, ya tendrás tiempo. Escoge las prendas que sepas que te van a dar ese confort que necesitas en esos momentos tan llenos de sentimientos.

qué ropa llevarte al hospital el día del parto

Vestido de Paramamá, zapatillas de Uterque y bolsa de Dressmadre

  • Si vas a dar el pecho, piensa que ya debes llevarte ropa adaptada para la lactancia. Imagino que si me lees a menudo ya sabrás que te recomiendo comprar las prendas premamá con sistema de lactancia para que puedas usarlas durante mucho más tiempo.
  • Camisones premamá. Porque vas a sentirte mejor que con un pijama, pues tienes que realizarte cambios constantes de compresas y braguitas, así que póntelo fácil.
  • Una bata bonita. Cómoda sí, pero bonita también. Intenta verte guapa con estos pequeños detalles.
  • Sujetadores de lactancia. Por lo menos dos, comprobarás que es fácil que se manchen a pesar de tus precauciones.

qué ropa llevarte al hospital el día del parto

Bata de Seraphine, sujetador de Kiabi y camisón de Baobabs

  • Calzado que te sujete el pie. Porque los pies sí que nos cambian, lo más normal será que desaparezca la hinchazón de los tobillos y, si te has comprado algún par durante el embarazo, quizás te queden grandes. Si optas por unos zapatos o zapatillas con cordones, aciertas seguro.

¡Esta es mi selección! Y tú, ¿ya tienes claro qué ropa llevarte al hospital el día del parto?

Espero haberte ayudado, y si tienes dudas ya sabes que puedes ponerte en contacto conmigo, tanto en los comentarios como escribiéndome un e mail a contacto@sarapellicer.com.

 

¡Un abrazo fuerte!

 

Sara

 

Cinco pequeños gestos para que tu imagen transmita seguridad

Cinco pequeños gestos para que tu imagen transmita seguridad

¿Sabías que tu imagen puede decir lo que tú quieras? Si quieres transmitir seguridad, es más fácil de lo que piensas.

No importa que seas tímida o insegura, si aplicas estos trucos y los vas incorporando a tu rutina, verás cómo no sólo parecerás más segura con tu imagen, también lo serás por dentro.

A base de repetirlo, y de repetírtelo a ti misma, un día te despertarás y verás cómo tus inseguridades han desaparecido, y eres una persona mucho más fuerte y confiada en tus posibilidades.

Mientras tanto, toma nota de estos trucos, y aplícalos en tu día a día:

  • Adopta una correcta postura corporal: tu cuerpo habla de ti, y si tienes los hombros caídos hacia delante, el pecho hundido y los brazos flácidos, parecerá que eres una persona insegura, introvertida y negativa. Coloca los hombros hacia atrás, el pecho alto, pero sin parecer que quieres remarcarlo, y utiliza los brazos para expresarte con más énfasis cuando hables.
  • Sube la barbilla: es un gesto sencillo, pero que muchas veces cuesta. La barbilla debe estar a 90 grados, quizás un poquito más alta, pero nunca hacia abajo. ¿Imaginas cómo se sentiría la persona que esté hablando contigo?

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  • Mira siempre a los ojos de tu interlocutor: tras la colocación de la barbilla, la mirada es otro pilar fundamental para tener una comunicación efectiva. Un saludo firme y una mirada interesada en lo que la otra persona te está contando te hará ganar muchos puntos.
  • Utiliza líneas horizontales: no sólo en forma de estampados, si no también en las líneas que crean las propias prendas. Una chaqueta americana (con una línea horizontal imaginaria de hombro a hombro), el escote barco, un cinturón… hacen que tu imagen parezca equilibrada y calmada.

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Foto: The Fashion Eaters

  •  Aprende a elegir los colores: los cálidos te aportan cercanía, pero los fríos seriedad. ¿Qué es exactamente lo que estás buscando?

¿Qué te parecen estos consejos? ¿Crees que serás capaz de comenzar a ponerlos en práctica para ganar seguridad en tu vida diaria?

Si crees que ha llegado tu momento, estás segura de que quieres hacer un cambio en tu imagen, comenzar a transmitir quién eres en realidad, empieza por estos cinco consejos, y cuéntame cómo te sientes con los resultados.

 

Un fuerte abrazo,

 

Sara

El armario básico del embarazo

El armario básico del embarazo

Buscando ponértelo fácil, he querido prepararte un vídeo post sobre el armario básico para el embarazo.

Quiero que durante estos meses de embarazo no te compliques, si no que simplifiques.

Eso no significa que no vayas a verte guapa, y que sigas manteniendo tu propio estilo. Simplemente, vas a hacerlo, pero con menos prendas.

Piensa que la inversión que hagas en ropa premamá debes amortizarla a tope.

Eso es fácil con las partes de arriba, si vas a dar el pecho, pues muchas de las prendas premamá ya vienen adaptadas para la lactancia.

Las partes de abajo también las utilizarás durante el post parto, pero, aún así, es difícil que las uses más de un año seguido.

Aquí te dejo el vídeo que grabé gracias a la generosidad de Paramamá y Dressmadre, que me dejaron esta ropa tan chula con la que os puedo enseñar genial cuál es el armario básico del embarazo.

¿Le das al play?

¿Qué te ha parecido? ¿Me he dejado alguna prenda que para ti sea fundamental? ¿Recuerdas cuánta ropa usaste durante tu embarazo?

Te espero en los comentarios, un fuerte abrazo,

 

Sara

Quiero ser tu hada madrina

Quiero ser tu hada madrina

Me encantaría que me dejaras ser tu hada madrina. Eso implica que tú serías mi Cenicienta, pero no te preocupes, el cuento ha cambiado mucho.

En esta nueva versión del clásico de los hermanos Grimm, Cenicienta no es una huérfana que vive con sus malvadas madrastras y hermanastras.

Tampoco es rescatada por un príncipe azul, y no pierde ningún zapato en su huida.

Cenicienta trabaja en una oficina de 9 a 6 de la tarde. Antes de eso, ha llevado a los niños al colegio y ha dejado la casa limpia y arreglada.

Es una mujer que realiza un trabajo muy valioso, aunque en muchas ocasiones no se lo reconocen ni su jefe ni sus compañeros. No siempre se siente realizada profesionalmente, y le gustaría comenzar un nuevo camino.

Esta nueva Cenicienta no se mira mucho en el espejo, porque tiene complejos. No le gusta mucho su cuerpo, y se tiñe el pelo en casa.

Cuando abre el armario, duda durante un buen rato sobre qué prendas elegir. No porque tenga mucha ropa, si no porque no sabe cómo combinar la que tiene, y siente que siempre va vestida igual.

Sus zapatos no son precisamente de cristal, y los tiene desgastados de correr detrás de los niños.

Tú, mi Cenicienta, necesitas un Hada Madrina. ¿Recuerdas el Bibidi Babidi Bu de la película de Disney?

Eso es justamente lo que quiero decirte a ti. En este caso, no nos harán falta ratones, pero sí usaremos mi varita mágica.

Con ella, conseguiré que vuelvas a confiar en ti misma. Vas a volver a quererte, a mirarte en el espejo y decir: me siento bien, me gusta lo que veo.

Verás tu ropa y dirás: “es justo lo que siempre he querido llevar, esta ropa expresa exactamente quién soy yo en realidad”.

Lo mejor de mi truco de magia es que no te dará como premio a un príncipe, si no tu dignidad. No te desharás de una madrastra que te hacía sufrir, si no de un pasado lleno de inseguridades.

Y, como bonus final, a las 12 de la noche no volverás a ser la mujer acomplejada que eras.

Este no es un favorcito de una noche. No voy a hacerte un rápido cambio de look que luego no sabrás reproducir en casa.

Como tu auténtica hada madrina, conseguiré que tu cambio sea permanente, y no sólo por fuera, también por dentro.

¡Y lo feliz que me hace ser hada madrina! ¡Cómo me gusta ver la sonrisa de mi Cenicienta del siglo XXI!

Y a ti, ¿te gustaría formar parte de mi cuento?